METOPE


METOPE

(Entrevista publicada en Clubbingspain)

Si os digo Michael Schwanen seguro que no os viene nada a la cabeza. Pero si menciono el nombre de Metope, a los que llevan interesándose por esto de la escena electrónica al menos desde el año 2000 se les encenderá rápidamente una luz. Este alemán, desde el primer minuto en el que se dio a conocer, está considerado como uno de los valores germanos más interesantes de este nuevo siglo. Suyo –junto a Basteroid- es un sello tan influyente comoAreal. También es “culpable” de álbumes tan excelentes como aquel Kobol. Tachado de bastante original y revolucionario en su día… Le sirvió hasta de catapulta para entrar en contacto nada menos que con los legendarios Depeche Mode. Se ha hecho de rogar, pero por fin tenemos en nuestro poder su nuevo largo, Black Beauty. Una excusa perfecta para sentarnos con él de nuevo (la última vez fue en 2006, mi compañero David Puente tuvo la fortuna) y charlar de su saludable adicción al techno, la IDM, las nuevas tecnologías para el DJ, la colaboración y sobre todo, la amistad.

¿Es cierto que comenzaste haciendo música en los 90 con un Commodore Amiga?
Si, es verdad. Tendría yo unos 15 años cuando me quedé embobado mirando a mi amigo Pascal FEOS trabajando en su estudio. Me empeciné en querer hacer lo mismo. Por aquel entonces él ya tenía un estudio serio, en condiciones, ya me entiendes, de esos a los que yo llamo “de verdad”. Pero me confesó que también hizo sus primeros pinitos con un Amiga. Yo tenía uno en casa, y con el software Protracker junto a un sampler a 8 bit que construí con un amigo empezamos a trastear e intentar hacer algo de música. Por aquel entonces a mí me tiraba el ambient, el chill out y el drum’n’bass.

“Trastearías” mucho hasta llegar a una autentica joya oscura y muy original como fue el álbum Kobol (Areal 2005)… ¡Aquí le dimos un 10!
Qué bueno, muchas gracias… Es curioso porque por aquel entonces yo andaba de muy mal humor. Estaba en pleno proceso de superar algo muy malo que me había sucedido. Es quizás por esto que el disco resultó para todos muy oscuro. Tampoco es para sorprenderse, la oscuridad es algo esencial y siempre está presente en mi música. Sólo me preocuparía si el tono se pusiese demasiado negro y deprimente. Afirmaría entonces que he fracasado. Siempre procuro compensar lo tenebroso con algo de belleza melódica. El techno no ha de servirse solo frío, no por ello te van a tomar más en serio. Acoplarle elementos cálidos a cada canción con aparatos analógicos, samples reales o cualquier otro tipo de instrumento es algo que llevo en la sangre.