GUY J


GUY J
(Entrevista publicada en Clubbingspain)

No nos costará mucho reconocer la estupenda salud por la que pasa la escena de baile israelí en estos últimos años. A reconocidos artistas como ChaimShlomi Aber o Guy Gerber debemos sumar como no al peso pesado del house progresivo Guy J. La personalidad del de Tel Aviv es sumamente sensible, su música también lo es. Una balanza perfecta -no exenta de rítmica- entre lo orgánico y lo electrónico, lo visceral y lo mental. Una vuelta de tuerca más entre el techno, el trance e incluso el ambient que no han dejado pasar de largo primeros espadas como John Digweed o Sven Väth.  Muy especial es su relación trabajo-amistad con el primero y el sello Bedrock. Fruto de esta  estupenda simbiosis no son solo exitosos lanzamientos comoSave Me / Night Loss (2007) o Geko (2008). Esta asociación le ha dado además la posibilidad de seguir creciendo, ahora como director de una discográfica: Lost & Found (nuevo sub-sello de la misma Bedrock).

Imaginemos por un segundo que estoy hablando con un gran atleta, según tú ¿en qué estado de forma te encuentras en este momento?
Si lo que me preguntas fuese literal, te diría que necesito bajar el consumo de pizzas y también debo intentar no pasar tantas horas sentado en el estudio. Desde luego así no ganaré muchas carreras (risas).

Eras “requetejoven” cuando empezaste a producir música ¿me equivoco?
No lo has hecho, comencé a coger experiencia haciendo música cuando tan solo tenía 13 años, puedo decir que no fue hasta los 18 cuando de verdad me convertí y me pude considerar un productor como Dios manda. Fue entonces cuando un amigo me dio aquel software… Ummm si mi memoria no me juega una mala pasada creo que se llamaba IT (Impulse Tracker), con éste me pasaba todo el santo día trasteando e intentando sacar los mismos sonidos que tanto me gustaban de la radio o la televisión. Desarrollar la carrera musical en Israel ha sido al mismo tiempo fácil y complicado. Imagino que como en la mayoría de países. Siempre me he sentido apoyado tanto por amigos o familiares, sin embargo irrumpir en el mercado discográfico en un país tan pequeño como el mío es muy complicado. Ya no soy tan joven ahora, y considero que salir adelante entonces fue muy duro, más que ahora seguro. Labrarte un futuro sin ser conocido, sin tener el apoyo de tu país… Menos mal que conocí a Sahar Z quien apoyó mi trabajo desde el primer instante, nos convertimos en estupendos amigos.