Entrevista a Katy B

No deja de resultarle extraño a éste que os escribe, curtido en la electrónica de beats y atmósferas imposibles, el citarse para entrevistar a una joven, muy joven artista, que lo está petando en las siempre complicadas listas británicas. Coincidencias de la vida tiene el que sucediese durante el viernes de la pasada edición de Sónar, donde hizo doblete. Me siento con cautela junto a la pelirroja Kathleen Brien –nos sonará mucho más por su nombre artístico Katy B- desde ya, un auténtico caramelo con esencia dividida entre el undeground del sur de Londres y el lograr convertirse en toda una ‘dancestar’ de las nuevas generaciones. Su álbum debut On A Mission (Columbia/Rinse, 2011) lleva la impronta de consagrados productores de la escena “bass” como Zinc, el revolucionario Benga o el fundador de la hasta hace poco emisora de radio pirata Rinse FM, Geeneus. Katy B, que tiene de por sí sangre ganadora, ha sabido conjugar la sabiduría de todos éstos con diversión y todo un alegato sonoro de su amor por la amistad y las discotecas. Un pequeño relato de cómo aprender calcando, crecer compartiendo y triunfar interpretando.

Tan jovencita como eres ¿Cuándo y cómo te empezaste a dar cuenta que gracias a la música ibas a curtir tu futuro profesional?
Bueno, es muy cierto que puedo sentirme realmente afortunada pues nací en 1989 y mi idilio con la música ha sido decidido, claro y rápido. El entorno y el nacer en un país como Inglaterra sin duda me ayudaron. Empecé aprendiendo a tocar el piano a muy temprana edad, al poco tiempo casi que dejaba de ser un bebé, tenía unos seis o siete años por entonces. Y no yendo precisamente a una escuela, si autodidacta ante mi propio teclado y tratando de reinterpretar toda aquella música que me gustaba. Por ejemplo Alicia Keys, de quien solía coger “prestados” sus acordes. También andaba enamorada de cantantes como Mary J. Blige o Faith Evans… Más tarde fui a la BRIT School (instituto de artes de donde salieron también interpretes como Adele Leona Lewis) donde estuve rodeada de personas llenas de ideas y talento. Esto me ayudó mogollón a progresar artísticamente, aprendí a mejorar las estructuras de las canciones y cosas así… Toda esta pasión tan temprana acabó por eclosionar, calar en el gran público y gracias a todo esto, estar ahora mismo aquí sentada delante tuya desarrollando esta entrevista y dispuesta para hacer dos conciertos en Barcelona en un mismo día.