Entrevista a DUSTY KID

Me da la sensación que la precocidad –ya leeréis que no exagero- ocurrencias y en general la vida que rodea la vida de Paolo Alberto Lodde, es decir Dusty Kid, son como poco para grabar un largometraje. Una buena banda sonora no le iba a faltar. Por lo charlado con él, podrían sonar desde Kraftwerk, J.S. Bach a Ennio Morricone. Actores que participen y le apoyen, pues tampoco iban a faltar. Desde Norman CookMoby a los islandeses Gus Gus. Estamos ante un músico parido para ser puesto a disposición del solfeo que accidentalmente por la radio descubrirá otro tipo de sonidos salidos de unos cacharros que poco más tarde, también fueron su obsesión. Paolo es único por su manera de entender este mundo que es la música en el que no encuentra riesgos sino una pasión innata. A Raver’s Diary o Beyond That Hill son sus álbumes hasta la fecha. Dos expresiones máximas de una auténtica road movie marcada a día de hoy por el dance, pero que ni él mismo quiere saber adónde le llevarán. “Sky is the limit!“

Nuevo caso de artista con formación clásica (piano, violín…) pero que termina optando por revolucionar la escena de baile mundial. ¿Cómo fue eso?
Tendría yo como unos 7 años cuando me di cuenta por primera vez que quería convertirme en un famoso pianista, un gran experto interpretando el catálogo “Köchel-Verzeichniss” de Mozart. A los 11, recuerdo estar jugando con mis Legos, cuando escuché en la radio una música muy extraña, algo que denominaron como acid-house. Me encantó, me metí a pensar de donde provenían todos aquellos sonidos tan raros. Tres años después y escuchando el ya famoso All That She Wantsde Ace Of Base, pensé que eso podía ser techno, ya ves, así que me puse a investigar con el secuenciador de Yamaha y creé algo similar. Considero como un regalo de mis padres la capacidad de poder interpretar los conciertos de Mozart, así que creando esta música me fue muy sencillo tocar los solos. El destino quiso que llegasen a mi poder la TR-808 y la TR-909… Así que, perfecto.