Entrevista a Cubenx

CUBENX
En su nube

Bajo la sombra de Cubenx se cobija el soñador César Urbina, artífice de un álbum lleno de sabrosas influencias maduradas como el buen vino. Quédate con la copla, ‘On Your Own Again’ (In-finé). La instrumentación bombea sangre a la electrónica, tanto que “con piano y guitarras he compuesto la mayoría del disco. Me gusta procesar el sonido a lo Guthrie, crecí escuchando a Joy Division, The Cure o Smiths, esa sencillez en los arreglos… Conseguir eso, mi meta”. Pero lo que tiene nacer y desarrollarse en las, por otro lado, bellas tierras de Michoacán o Puerto Vallarta: “lo difícil era encontrar otros músicos en mi ciudad que no les interesara otra que rescatar el rock latinoamericano, experimentación cero”. Sin embargo pensó en la evolución desde que salió del cascarón, y para aprender, que mejor sino empaparse de géneros como “el post punk, por ejemplo las líneas de Peter Hook me magnetizaban. Me gusta cuando se juntan melodía y textura, el caso del shoegaze. El minimal techno, imagínate, viviendo en Berlín, y tras estar tres noches deambulando por clubes sucios, capas de sintetizadores, de vuelta a casa desconectas con Slowride … Esto también marca mis canciones”. Claramente ‘Lovebirds’. Escuchando de cabo a rabo su nuevo trabajo percibimos este caleidoscopio de elementos, e incluso sensaciones más profundas. “En ‘Sun Dried’ por ejemplo me inspiró un amargo sueño que tuve con una ex pareja. Volqué esa tristeza creando algo menos frívolo que el techno”. Historias humanas donde sumar también un ferviente interés por la música de calidad, incluidos polos tan opuestos como Marvin Gaye o Basic Channel “ese sonido de cinta y compresión me encantan”. Sin embargo, “las influencias innegables de este disco han sido Scott Walker, Johnny Marr y Robin Guthrie”. Con los pies en la tierra, orgánico, hilando fino y sin enloquecer con las melodías baratas ni cazando plugins que reventar en el software. “Muchos músicos terminan haciendo cosas increíbles cuando dejan los presets y crean su propio sonido, pero generalmente les cuesta conectar con el lado emocional, son garbanzos de a libra”. Últimamente te has rodeado de algunos pero de los buenos, como Alfredo Nogueira… “Vino a México el invierno pasado a grabar junto a Apparat, le ayudé a instalarse y forjamos una linda amistad. Grabamos, y me gustó tanto lo que hizo, que le he invitado a tocar juntos en Europa y a participar en el próximo álbum”. Y de lo bonito a lo jodiíto de nuevo, la madre patria. “Vivir en México no ayuda mucho para tener conciertos, generalmente se trata muy bien a los decanos, como Cafe Tacuba etc. No tanto a los nuevos, quizá algún espacio en medios, pero es muy difícil”. Uno de sus ancestrales, Jorge Negrete, cantaba lo de ‘México lindo’… Con tanta escalada de violencia al norte, el desencanto debe ser mayúsculo…”Si, la gente se marcha al sur, donde hay lugares donde se vive muy bien, así lo percibieron todos estos artistas como Whitest Boy Alive, etc. Buscando esa combinación de relax con surrealismo mexicano para componer o escribir”. Y ya que esto huele a final –tocando madera- ¿qué pasará por su cabeza si le menciono la muerte? “Es curioso me comentes eso, este año la he visto de cerca, no en mí, si en gente muy cercana. Me hace sentir curiosidad y respeto… Espero que mi curiosidad dure bastante”. Así sea.

Bruno Garca para la revista GO!Magazine
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