Entrev. a Kuniyuki Takahashi

Entrevista a Kuniyuki Takahashi
(realizada para GO!Magazine)

“Sol y Sombra sin resacas”

Hablar con este músico nipón de aires bipolares es como dialogar en esquema. En tono educado nos sugiere que prefiere ser reconocido por su música y no por ser una persiana de palabras. Parco y conciso como la bocina de Harpo Marx nos cuenta sobre sus dos principales desdobles “Kuniyuki y Koss, la noche y el día, estos son mis dos proyectos centrales. El primero basado en un sonido más orgánico, jazz, improvisación… El segundo sin embargo es electrónica sesudamente elaborada, atmosférica y más experimental”. Personalmente me subo al carro de Koss. Su último trabajo ‘Ancient Rain’ (Mule Electronic, 10) encandila y es para colgarle un medallón de alumno aventajado. “Me gusta mantener atmósferas imposibles, densas y absorbentes, es muy enriquecedor descubrir lo que puedo llegar a crear sondeando las nuevas tecnologías que van surgiendo”. Ahí lo tenéis, un padrazo disfrutando como un enano de los juguetes caros. Sin embargo existe al otro  lado del ring, ese yang despejado que ya adelantábamos “Kuniyuki, sin duda es mi versión más optimista e improvisada. En el reciente álbum ‘Walking in the Naked City’ (Mule Musiq, 10) me redescubro a mi mismo flirteando con el jazz. Me he permitido incluso el placer de invitar a grandes músicos como el legendario pianista Fumio Itabashi, de los más respetados en Japón desde 1970, además de mi amigo alemán Henrik Schwarz o Josse y Tuomi quienes han prestado su talento vocal”. Los que hemos tenido la oportunidad de zamparnos el disco entero hemos descubierto su juicio neo-jazzístico que poco o nada tiene que envidiar a camaradas europeos del mismo palo. Quizás un poquitín dengue en ocasiones, aunque siempre fresco, con las ideas claras, buenas improvisaciones y lo mejor: “me encanta sentirme como un explorador, igual que pueda sentirse un niño caminando por la calle descubriendo cosas, es esto justamente lo que he intentado transmitir en este disco”. Sin escucharlo y sólo viendo la portada del mismo, cuya instantánea hizo él solito en la isla griega de Naxos, lo comprenderías. Habrá abandonado muchas veces de su Sapporo natal, porque temas como ‘Dear African Sky’ parecen salidos de la mismísima falda del Kilimanjaro, “ni siquiera he llegado a pisar tierras africanas, pero me encanta su música tradicional. Me las arreglé para que colaborase en la canción un amigo mío africano, cantó y tocó las percusión, tuvo total libertad, únicamente le sugerí que por favor hiciera volar su mente y transmitiese el alma de su región”. Curioso sentimiento freestyle que no entiende de fronteras. Incluso nombres como Vangelis o Peter Gabriel lleva en su ipod de favoritos. Libertad bajo control, eso es todo.